Bibliotecas

Catálogo en línea

UASB
Portada local
Portada local

Manuel Camacho : Vida, pasión y muerte del gigante más grande del mundo

Por: Tipo de material: TextoCochabamba, BO : Kipus, 2003Edición: 2da edDescripción: 107 p. : ilustraciones ; 28 x 21 cmTipo de contenido:
  • texto
Tipo de medio:
  • sin mediación
Tipo de soporte:
  • volumen
ISBN:
  • 99905-77-11-0
Título traducido: Manuel Camacho : Life, passion and death of the biggest giant in the worldTema(s): Clasificación CDD:
  • 21 BO809.8 T114m
Contenidos:
1. Los alfareros de Jaywayku, 2. La felicidad sin término de los monstruos, 3. El tigre que no quiso ser alfarero, 4. Quiero volver a Jaywayku aunque me ladren los perros, 5. Colosal indio de rostro valluno, 6. Las bodas de Camacho, 7. El más grande y el más pequeño de los hombres del país, 8. Se llamaba Samarcanda, 9. A un paso del maravilloso destino de la patria, 10. Los titanes del ring de carne martajada, 11. La gente no se muere cuando quiere, 12. La segregación era muy osada y podía colgarla
Resumen: Sad, sad for me, that I saw Camacho. Camacho is said to be Mexican and imperturbable, who died of sadness, which measured two meters forty. Later my friend the writer Nestor Taboada Terán would clarify to me that Camacho was Bolivian. We saw Camacho when the doorways smelled of bleach, when the mothers were still crying by the radio, when Magaldi was remembered and his voice was singing from the album "going to Siberia tomorrow the caravan will leave", and the "big ones", they went to dance every Saturday, in a rigorous blue suit, with strict zen-zen pills, and for us the circus was an excited promise of jungle and mystery, of sequins shining towards danger under the round light of a reflector.Resumen: Triste, triste para mí, que vi a Camacho. De Camacho se dice que era mexicano e imperturbable, que murió de tristeza, que medía dos metros cuarenta. Posteriormente mi amigo el escritor Nestor Taboada Terán me aclararía que Camacho era boliviano. Vimos a Camacho cuando los zaguanes olían a lavandina, cuando las madres todavía lloraban junto a la radio, cuando se recordaba a Magaldi y su voz desgarrada cantaba desde el disco "rumbo a Siberia mañana saldrá la caravana", y los "grandes", , iban a bailar todos los sábados, de riguroso traje azul, de rigurosas pastillitas zen-zen, y para nosotros el circo era una promesa excitada de jungla y misterio, de lentejuelas rebrillando hacia el peligro bajo la luz redonda de un reflector.
Existencias
Imagen de cubierta Tipo de ítem Biblioteca actual Biblioteca de origen Colección Ubicación en estantería Signatura topográfica Materiales especificados Info Vol URL Copia número Estado Notas Fecha de vencimiento Código de barras Reserva de ítems Prioridad de la cola de reserva de ejemplar Reservas para cursos
Libros Biblioteca UASB - Sede Central Estantería general Colección general BO809.8/T114m (Navegar estantería(Abre debajo)) Ej. 1 Disponible SU002578

1. Los alfareros de Jaywayku, 2. La felicidad sin término de los monstruos, 3. El tigre que no quiso ser alfarero, 4. Quiero volver a Jaywayku aunque me ladren los perros, 5. Colosal indio de rostro valluno, 6. Las bodas de Camacho, 7. El más grande y el más pequeño de los hombres del país, 8. Se llamaba Samarcanda, 9. A un paso del maravilloso destino de la patria, 10. Los titanes del ring de carne martajada, 11. La gente no se muere cuando quiere, 12. La segregación era muy osada y podía colgarla

Sad, sad for me, that I saw Camacho. Camacho is said to be Mexican and imperturbable, who died of sadness, which measured two meters forty. Later my friend the writer Nestor Taboada Terán would clarify to me that Camacho was Bolivian. We saw Camacho when the doorways smelled of bleach, when the mothers were still crying by the radio, when Magaldi was remembered and his voice was singing from the album "going to Siberia tomorrow the caravan will leave", and the "big ones", they went to dance every Saturday, in a rigorous blue suit, with strict zen-zen pills, and for us the circus was an excited promise of jungle and mystery, of sequins shining towards danger under the round light of a reflector.

Triste, triste para mí, que vi a Camacho. De Camacho se dice que era mexicano e imperturbable, que murió de tristeza, que medía dos metros cuarenta. Posteriormente mi amigo el escritor Nestor Taboada Terán me aclararía que Camacho era boliviano. Vimos a Camacho cuando los zaguanes olían a lavandina, cuando las madres todavía lloraban junto a la radio, cuando se recordaba a Magaldi y su voz desgarrada cantaba desde el disco "rumbo a Siberia mañana saldrá la caravana", y los "grandes", , iban a bailar todos los sábados, de riguroso traje azul, de rigurosas pastillitas zen-zen, y para nosotros el circo era una promesa excitada de jungla y misterio, de lentejuelas rebrillando hacia el peligro bajo la luz redonda de un reflector.

Haga clic en una imagen para verla en el visor de imágenes

Portada local
Logo UASB

Integrando a la Comunidad Andina con Innovación y Educación

Sede Central Sucre
Sede Académica La Paz

© 2025 Universidad Andina Simón Bolívar. Todos los derechos reservados.